El mercado de oficinas Clase A en Santiago ha mostrado un desempeño destacado durante el primer semestre de 2026, con una vacancia del 8,9%, colocándose como la tercera ciudad con menor disponibilidad de este tipo de inmuebles en América Latina, solo superada por Bogotá y Lima. Según el informe detallado del MarketBeat Oficinas Latinoamérica de Cushman & Wakefield, Santiago continúa posicionándose como un importante centro de negocios en la región, atrayendo la atención de empresas que buscan espacios de alta calidad. Los datos revelan que las ciudades de Bogotá y Lima tienen vacancias de 5,4% y 8,6%, respectivamente, lo que reafirma la competitividad del mercado santiaguino en comparación con otros importantes centros urbanos de la región.
A pesar de la vacancia relativamente baja, se ha observado un descenso en la disponibilidad de oficinas en general, ya que el promedio de los ocho mercados analizados por Cushman & Wakefield cayó de 16,1% en el primer semestre del año anterior a 14%. Este comportamiento es producto de una oferta contenida de nuevos proyectos y una mayor ocupación en edificios existentes. Sin embargo, el gap entre Santiago y ciudades con mayores niveles de vacancia, como Ciudad de México y Río de Janeiro, continúa evidenciándose, lo que resalta la resiliencia del mercado de oficinas en la capital chilena.
En términos de arriendos, el mercado santiaguino se ha mantenido competitivo con un promedio de US$24,7 por metro cuadrado para oficinas Clase A, ubicándose en el tercer lugar del ranking latinoamericano, solo detrás de Sao Paulo y Bogotá. Los precios reflejan una tendencia hacia la ocupación de espacios de mayor valor, lo que ha llevado a una oferta más equilibrada, aunque se está viendo que las opciones de menor precio están saturando el mercado en cierta medida. Este fenómeno indica un cambio en las dinámicas de demanda, donde las empresas están buscando maximizar su inversión en espacios de calidad.
Durante el primer semestre, Santiago registró una absorción neta de 20.213 m² de oficinas, lo que aunque representa una disminución del 13,3% en comparación con el mismo periodo del año anterior, no deja de reflejar un cambio en las dinámicas de mercado. Este descenso es consistente con las tendencias observadas en 2025, donde algunos mercados, incluido Santiago, presentaron niveles de absorción excepcionalmente altos. A su vez, la disponibilidad limitada de nuevos espacios sigue siendo un factor determinante que influye en la capacidad del mercado para recuperarse en términos de absorción.
Por último, el informe destaca un cambio notable en las preferencias de las empresas respecto a los edificios que optan por arrendar. La demanda se ha centrado en oficinas que cumplen con altos estándares técnicos y de ubicación. Específicamente, en Santiago, el distrito de Las Condes ha visto un repunte en los precios, alcanzando niveles máximos desde 2019. Elementos como la eficiencia energética y la calidad de las instalaciones se han convertido en prioritarios para los ocupantes, evidenciando un claro giro hacia espacios que ofrecen no solo funcionalidad, sino también una experiencia de trabajo mejorada, alineada con las nuevas expectativas del mundo laboral post-pandemia.










