Bachelet ONU: ¿Por qué su candidatura enfrenta tantos obstáculos?

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Una reciente nota del Washington Post ha revelado cómo el gobierno de Donald Trump estaría influyendo en la selección de un nuevo secretario general de la ONU que se alinee con sus intereses, manifestando una clara oposición hacia la expresidenta chilena Michelle Bachelet. Según el reporte, la administración estadounidense no ve con buenos ojos el posible liderazgo de Bachelet debido a su cercanía con China, lo que refleja un patrón de desconfianza hacia candidatos que no compartan la visión geopolítica de Washington. Bachelet, quien ha sido apoyada por varios países latinoamericanos, se encuentra en desventaja en la contienda tras recibir un fuerte rechazo en las votaciones iniciales.

El clima actual en el Consejo de Seguridad de la ONU es tenso, con diferencias marcadas entre los cinco miembros permanentes. Durante los sondeos informales, se evidenció que no existe un consenso claro sobre un candidato que sobresalga por encima de los demás. Mientras Bachelet queda rezagada, otras candidaturas como la de Rebeca Grynspan de Costa Rica y Carolyn Rodrigues Birkett de Guyana han logrado captar la atención de las potencias. Este escenario muestra la dificultad que enfrenta cualquier candidato que no cuente con el respaldo total de los países clave del consejo.

La administración de Trump ha manifestado un interés notable en redefinir la estructura y funcionamiento de la ONU. Según el informe del Washington Post, el gobierno estadounidense busca implementar recortes significativos en el presupuesto y el personal del organismo, así como fomentar un cambio en su enfoque hacia los pilares fundamentales de paz, desarrollo y derechos humanos. Este empeño sugiere un intento de moldear la ONU para que se ajuste a las prioridades políticas de Estados Unidos, lo que podría dificultar aún más la elección de un líder que no esté alineado con su agenda.

Los comentarios de Brett D. Schaefer, investigador del American Enterprise Institute, refuerzan la idea de que las grandes potencias están operando desde intereses particulares. Schaefer indicó que el Reino Unido podría mostrar resistencia hacia la candidatura de Rafael Grossi debido a las tensiones históricas con Argentina tras la Guerra de las Malvinas. Por otro lado, el descontento de Estados Unidos hacia Bachelet se basa en su percepción de la relación de la exmandataria con China, lo que añade una capa adicional de complejidad a la selección del nuevo secretario general.

A medida que la carrera avanza, expertos predicen que podría pasar tiempo antes de que se alcance un consenso sobre el nuevo liderazgo en la ONU. La reciente manifestación de apoyo a Bachelet por parte de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, subraya la relevancia de su candidatura. Sin embargo, Sheinbaum también advirtió sobre la necesidad de evaluar sus posibilidades reales en un contexto competitivo y marcado por tensiones geopolíticas. A pesar de su trayectoria en la defensa de los derechos humanos y la promoción de la paz, el camino hacia la secretaría general no parece ser sencillo para Bachelet en un Consejo dividido.

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