El año pasado, la educadora de párvulos Yohana Hernández recibió el Global Teacher Prize Chile 2025 en la categoría de Educación Parvularia, un logro que marcó un hito en la valoración de esta etapa crucial en la trayectoria educativa de los niños. Hernández, quien trabaja en el Jardín Infantil Frutillita de Frutillar, expresa su gratitud no solo por el reconocimiento individual, sino por lo que significa para su comunidad educativa y para la educación inicial en general. Este premio se presenta como una poderosa señal de que la educación parvularia no solo es importante, sino que juega un papel fundamental en el desarrollo integral de los menores en sus primeros años de vida.
El Global Teacher Prize Chile ha sido una plataforma para dar visibilidad al trabajo de los educadores de párvulos en todo el país. A través de esta distinción, se resalta la labor indispensable de quienes se dedican a crear entornos seguros y estimulantes para el aprendizaje de niñas y niños. En un contexto donde la educación inicial a menudo es relegada a un segundo plano, este reconocimiento subraya la importancia de la formación de las futuras generaciones. Hernández invita a otros educadores a postular y compartir sus experiencias, ampliando así el alcance del premio y promoviendo un cambio en la percepción pública sobre la educación parvularia.
Los incentivos como el Global Teacher Prize son fundamentales para fomentar una cultura de excelencia en la educación inicial. Yohana Hernández destaca el compromiso y vocación que deben tener quienes participan en esta noble labor. La educadora enfatiza que el trabajo en el aula es clave para el desarrollo de habilidades sociales, emocionales y cognitivas necesarias para el futuro de los niños, lo cual no solo beneficia a los estudiantes, sino también a la comunidad en su conjunto, asegurando un futuro más prometedor.
Agradeciendo a las organizaciones que han impulsado esta categoría, como Elige Educar y Fundación Educacional Oportunidad, Hernández señala que la educación parvularia necesita más reconocimiento en el discurso público. Es imperativo que la sociedad comprenda que los primeros años son fundamentales para establecer las bases del aprendizaje y del desarrollo humano, lo que abre una invitación a reflexionar sobre políticas educativas que apoyen y valoren a los educadores de esta etapa.
Por último, Yohana Hernández hace un llamado a todos los educadores de párvulos en Chile a confiar en sus capacidades y en el impacto que generan en la vida de sus alumnos. Su historia es un ejemplo de superación y de la importancia de celebrar los logros en el ámbito de la educación inicial. El futuro de la educación comienza en la infancia, y visibilizar la labor de quienes están al frente de este desafío es esencial para construir una sociedad más equitativa y formada. La educación parvularia está llamada a ocupar un lugar destacado en la conversación nacional, y cada reconocimiento cuenta para hacer escuchar su voz.










