Beneficios de los Alimentos Marinos para la Salud y el Bienestar

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María Cristina Escobar Contreras, Directora de Nutrición y Dietética en la Universidad Andrés Bello de Chile, resalta la importancia de los productos del mar en la alimentación diaria, especialmente en un país que cuenta con más de cuatro mil kilómetros de costa y riquezas marinas envidiables. En un contexto donde las enfermedades cardiovasculares y la obesidad están en aumento, la tradición alimentaria que incluye pescados, mariscos y algas cobra relevancia. Estos alimentos no solo son parte del legado cultural de Chile, sino que también ofrecen un alto valor nutricional que puede ser clave en la lucha contra las crecientes problemáticas de salud pública.

Los pescados como la sardina, el jurel y el salmón son especialmente destacados por su contenido en ácidos grasos Omega-3, cruciales para mejorar la salud cardíaca. Según diversos estudios, el consumo regular de estos pescados se asocia con un menor riesgo de eventos cardiovasculares. María Cristina enfatiza que estos productos no solo son una fuente de grasas saludables, sino que también aportan proteínas de alta calidad, esenciales para el mantenimiento de la masa muscular y el fortalecimiento del sistema inmunológico, beneficiando así a personas en todas las etapas del desarrollo, desde niños hasta ancianos.

La riqueza de productos marinos no se limita solo a los pescados, sino que también abarca mariscos y algas, que son igualmente importantes en una dieta saludable. La alimentación marina ofrece una amplia gama de vitaminas y minerales fundamentales para el organismo, tales como la vitamina D, indispensable para la salud ósea, y el yodo, esencial para el correcto funcionamiento de la tiroides. Al respecto, Escobar Contreras subraya que la inclusión de estos nutrientes en la dieta puede prevenir déficits nutricionales y fomentar un crecimiento y desarrollo óptimos en la población.

Las algas marinas, como el cochayuyo, la luga y el luche, han ganado notoriedad gracias a su perfil nutricional. Son ricas en fibra, antioxidantes y minerales, facilitando una dieta equilibrada y saludable. Según María Cristina, incorporar algas en la alimentación diaria puede ser sencillo: se pueden añadir en ensaladas, guisos, sopas, y hasta en recetas más creativas, como pastas y snacks. Su capacidad para mejorar la salud digestiva y proporcionar una sensación de saciedad hace que sean una opción valiosa, especialmente en una época donde la salud y el bienestar son prioridades.

Finalmente, la Directora de Nutrición y Dietética exhorta a abordar el desafío de promover el consumo responsable de productos del mar como una cuestión no solo de salud, sino también cultural y educativa. Fomentar este tipo de alimentación no solo beneficiará la salud individual, sino que también impulsará la pesca artesanal, apoyará las economías locales y permitirá que las comunidades reconozcan y valoren el patrimonio natural que ofrece el país. En un mundo donde la sostenibilidad se vuelve cada vez más crucial, María Cristina Escobar plantea que la educación y la concienciación sobre los productos marinos son pasos esenciales hacia un futuro más saludable y responsable.

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